Los desafíos que la iglesia enfrenta hoy son muy diferentes a los de 50 años atrás. Principalmente dos, un mensaje y prácticas evangélicas mutiladas e incompletas y una sociedad humanista, neo-pagana, secularizada y pos-moderna. Ahora llego el momento de comprender el impacto de la palabra de Dios en la cultura y sociedad. La biblia es el manual de Dios para la construcción de sociedades justas, pacíficas, libres, felices y prósperas, Dios siempre a través de la historia levantó, en esas horas oscuras, reformadores que enfrentaron obstáculos espirituales, morales, sociales y culturales. En esta hora Él está levantando una nueva generación de reformadores, capacitándolos en cosmovisión bíblica y transformación.